Si una empresa ha superado en volumen de operaciones los 6.010.121,04 euros durante un año natural, automáticamente adquiere la condición de Gran Empresa a efectos fiscales para el año siguiente.
A efectos fiscales, dejar de ser una Pyme para convertirse en Gran Empresa conlleva una serie de responsabilidades que no permiten margen de error. En este artículo analizamos las obligaciones censales, fiscales y laborales que debes gestionar si superas este límite o si, por el contrario, desciendes de Gran Empresa a Pyme.
¿Qué obligaciones censales debe cumplir al convertirse en Gran Empresa?
El primer paso tras superar la cifra de 6.010.121,04 € no es el pago de impuestos, sino la comunicación, de alta como Gran Empresa. La entidad debe presentar una declaración censal de modificación (Modelo 036) para comunicar su nueva condición.
¿Cuándo se presenta?
Durante el mes de enero del año natural en el que deba surtir efecto el cambio.
No realizar este trámite a tiempo puede derivar en sanciones y en descuadres en el calendario de presentaciones.
Obligaciones fiscales para la Gran Empresa
Las obligaciones fiscales pasan de ser trimestrales a mensuales, se aceleran los ciclos de liquidación. Este cambio afecta tanto al IVA (modelo 303) como a los modelos de liquidación de retenciones (modelos 111, 115, 123 y 216).
Asimismo, el paso a Gran Empresa obliga a entrar en el Suministro Inmediato de Información (SII), lo cual supone que la empresa debe enviar periódicamente sus registros de facturas emitidas y recibidas a la Agencia Tributaria de forma telemática.

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Comunicaciones y Notificaciones administrativas
Las empresas incluidas las Grandes Empresas están obligadas a recibir por medios electrónicos las comunicaciones y notificaciones administrativas que en el ejercicio de sus competencias les practique la Agencia Tributaria.
Presentación del Impuesto sobre Sociedades
La Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que los contribuyentes cuyo importe neto de la cifra de negocios haya superado la cantidad de 6.010.121,04 euros durante el año natural anterior a la fecha en que se inicie el periodo impositivo al que corresponda el pago fraccionado, tendrán la obligación de realizar el cálculo de dicho pago sobre la parte de la base imponible del período de los 3, 9 u 11 primeros meses de cada año natural. Estos pagos fraccionados que se realizarán a través del modelo 202 tendrán efecto para el Impuesto sobre Sociedades del ejercicio en curso.
No obstante, si la facturación de la empresa no alcanzó los 10 millones de euros en el ejercicio anterior, podrá seguir aplicando los incentivos fiscales del régimen de empresas de reducida dimensión en el Impuesto sobre Sociedades.
¿Tienes dudas sobre las obligaciones para la Gran Empresa?
Obligaciones contables adicionales
El volumen de facturación suele ir ligado al crecimiento de la plantilla.
- Auditoría de Cuentas: Si se cumplen los requisitos de tamaño (activo, facturación y empleados) durante dos años, surge la obligación de auditar las cuentas anuales.
¿Qué pasa si dejas de ser una Gran Empresa?
Si el volumen de operaciones desciende por debajo de los 6.010.121,04 €, en el año natural, puedes solicitar la baja de la categoría de gran empresa.
- Deberás presentar el Modelo 036 en enero para volver al régimen general.
- Podrás recuperar la liquidación trimestral, lo que mejora el flujo de caja (cash flow) al retener el IVA y las retenciones durante más tiempo en las cuentas de la empresa.
- Saldrás de la obligación del SII (salvo que decidas quedarte de forma voluntaria).
Cómo puede ayudarte el equipo de Lladó Grup Consultor
El control del volumen de operaciones es vital para evitar sanciones con Hacienda. Pasar a ser Gran Empresa exige una estructura fiscal y laboral mucho más ágil y digitalizada.
¿Te preocupa cómo cumplir con las obligaciones de una Gran Empresa en tu sistema contable o necesitas ayuda con las obligaciones laborales? Desde Lladó Grup Consultor te podemos asesorar y acompañar en tu crecimiento como empresa.






